Transporte público: autobuses y subterráneos

Transporte en Londres

Durante tu estadía en Londres, quizá elijas con frecuencia el taxi o el auto de alquiler para tus desplazamientos; sin embargo, a veces conviene optar por el transporte público. Es cómodo y rápido, cuesta menos, y te ofrece una experiencia más directa de la vida cotidiana en la ciudad.

El viaje en autobús permite disfrutar de una vista amplia y dinámica de la ciudad. La guía de autobuses, que indica los recorridos de cada línea, se consigue en las principales estaciones del subterráneo. En Internet, el Planificador de rutas de Transport for London te ayudará a trazar tu itinerario.

La totalidad de los autobuses de Londres tienen piso bajo y rampas que descienden al nivel de la calle cuando se abren las puertas, facilitando el ascenso y descenso de todo pasajero aunque tenga dificultades de movilidad. También admiten perros guía.

El servicio nocturno de autobuses funciona durante las horas en que el subterráneo está cerrado; algunas líneas operan las 24 horas. Las frecuencias se pueden consultar en las paradas de autobús o en Trafalgar Square donde está el intercambiador de los autobuses nocturnos.

El boleto se saca antes de subir al coche, en las máquinas expendedoras que están en las principales paradas; hay que poner el importe exacto porque la máquina no da vuelto. La tarifa es plana con un valor muy económico con la tarjeta Oyster o los billetes “Bus Saver” (en grupos de seis) y si paga en efectivo el importe es el doble. Se puede también usar el Travelcard. Hay precios especiales para menores y personas de edad avanzada.

El subterráneo (o metro) es conocido familiarmente como “tube” (tubo) y tiene la ventaja de su rapidez.
En el Gran Londres circulan 12 líneas de subterráneo más el DLR (tren ligero Docklands), y además está interconectado con la red ferroviaria. En general, los trenes funcionan desde las 5 de la mañana hasta medianoche, de lunes a sábado. Los domingos el horario es más reducido.

El plano del metro de Londres sigue un típico diseño del siglo XX. divide en 6 zonas concéntricas, numeradas del 1 al 6 desde el centro hacia la periferia, y las direcciones se indican por los puntos cardinales (norte, sur, este u oeste). La tarifa varía según la zona, y conviene conseguir una tarjeta Oyster o un abono Travelcard para ahorrarse las colas. De todos modos, se aconseja evitar el viaje en horas pico.

El ámbito del subterráneo ha sido elegido como escenario para un ambicioso programa de divulgación artística, llamado Art on the Underground (algo así como Arte en el Subsuelo). Es un programa de arte contemporáneo de nivel mundial, que enriquece el ámbito del “Tube” y la experiencia cotidiana del pasajero.

Foto Vía: Gettyimages por Chris Hepburn

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Categorias: Informacion practica de Londres



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