Que ver en el Museo Británico, la Piedra Rosetta

Piedra Rosetta

Existen numerosas razones para visitar el Museo Británico de Londres, desde el simple hecho de ser gratuito hasta su merecida fama como uno de los mayores y más completos del mundo, con una colección que sobrepasa las 7 millones de piezas, procedentes de todos los rincones del mundo. Entre los objetos con más relevancia para la arqueología, se encuentra expuesta en el museo la Piedra Rosetta, imprescindible para nuestro actual conocimiento del antiguo Egipto.

Su descubrimiento nos lleva hasta la ciudad de Rosetta (Rachid), a unos cuarenta kilómetros de la Alejandría, durante las expediciones napoleónicas al Nilo en 1799. Mientras los soldados al mando del Teniente Bouchard se encargaban de reforzar sus posiciones en la plaza de la ciudad, se toparon con una extraña piedra basáltica completamente cubierta de extrañas inscripciones. Sin ser conscientes, habían puesto en marcha uno de los más importantes hallazgos en la historia de la arqueología.

Esta piedra de 1,20 metros de altura y aproximadamente 750 kilos de peso, lleva tallado en tres lenguas diferentes distintos decretos redactados por Ptolomeo V. De estas tres lenguas, dos provienen de los egipcios: el demótico, que era la escritura popular y de uso cotidiano, y el jeroglífico, la escritura de la casta sacerdotal egipcia. La clave para descifrar los jeroglíficos fue la tercera, el griego y también la perspicacia y profundo conocimiento de los idiomas de Jean François Champollion y curiosamente también del físico Tomas Young.

Tomas Young descubrió  que los nombres de la familia gobernante (Ptolomeo y Cleopatra) se escribían dentro de unos «cartuchos», y en base a esta suposición Champolion buscó las letras que se repetían en ambos nombres. Mediante un extenuante sistema de eliminación y equivalencias, consiguió demostrar que, al contrario de lo que se pensaba hasta la fecha, los jeroglíficos eran letras, no conceptos ni iconos, y correspondían a las sílabas del egipcio antiguo. Esto abrió las puertas a más de 3000 años de misterio, permitiéndonos un acercamiento a las costumbres, creencias y hechos históricos que habían permanecido en silencio bajo las arenas del desierto.

La Piedra Rosetta forma parte de la colección del Museo Británico desde 1802, y como anécdota hay que destacar que fue enterrada de nuevo por un tiempo. Durante los bombardeos de la II Guerra Mundial permaneció escondida a 15 metros de profundidad en Holborn, en el subsuelo de una estación de trenes.

Foto vía: bbc

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Categorias: Museos de Londres



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